jueves, 12 de marzo de 2009

EL LENGUAJE DE LA PIEL.



Por más que intento sacar tu recuerdo de mi mente es imposible, ya que tus palabras en mi piel están allí como sílabas diminutas en todos los sentidos, tu recuerdo es tu lenguaje impalpable que se queda en mí como un tatuaje y me hace sentir feliz de haberte conocido; aun recuerdo tu cuerpo desnudo, con esa forma bella que te envolvía y te hacia sentir bien, como una criatura indefensa que se aprecia por su belleza natural en un fauna de erotismo y misticismo que nos envolvía cada vez que recordamos lo bien sabíamos detallar aquel léxico pecaminoso sobre nuestras espaldas desnudas y ansiosas de ver aquel lenguaje mágico que nos atrapaba en una desesperación continua de comunicarnos entre si. Esa magia culminaba en mí leyendo las frases afectuosas que se radiaban en mi piel y que hacían detallar mis labios que se esmeraban por encontrarte allí palpada como la primera vez que nos vimos aquella tarde de abril mientras desayunaba en el café de la esquina del parque; tu me sonreíste como una chica coqueta tratando de ocultar tu timidez aguda y aquel lenguaje que aun no conocía.

Después de ese día no supe de ti y te busqué como loco, sin saber tu nombre, solo me basaba en la descripción que mis ojos habían visto la mañana anterior y de aquella mascara coqueta que disimulaba tu verdadera personalidad; triste y desilusionado al no encontrarte huí de mis temores acusantes que me promulgaban las ansias de verte, me sentía impaciente, con ganas de aprender algo que posiblemente seria una experiencia sísmica que haría temblar todo aquello que mi mente quería desechar y evadir en aquel instante de desesperación absoluta que me consumía como la droga mas excitante y bella; no podía creer que estaba pasando algo así, eras una simple extraña y yo un bohemio dedicado a dibujar los rasgos de los cuerpos mas hermosos que existían sobre la faz de la tierra y dejarlos reflejados en mi corazón como una pintura de seres que sobresalían para hallar un verdadero significado; sin mas me desilusioné y salí por las calles oscuras de la noche sin temor a nada y a nadie, fue entonces donde la casualidad entro en juego y gano la partida ya que estabas allí detrás mío sin saber que yo te buscaba como un demente.

Después de varios días de hablar con la flor que ilumino mis sentidos agudos decidí empezar el juego de la vida centrada en palabras con caricias de amor que brotaron de las palmas de mi manos y te hicieron ver el sol de la mañana y sentir el rocío de la lluvia carente de amor; tu piel era suave y esbelta la mía un poco rígida pero te gustaba acariciar mis manos y mi piel palpante de amor, en ella nacían las ganas de crear un lenguaje místico que se creo por un beso de flores al cual solo tu y yo nos acostumbramos cada vez que entregábamos nuestros cuerpos al océano divino de amor en el cual nadábamos por horas y decíamos que era lo mejor; pero no se, nos equivocamos y salimos lastimados por palabras hirientes rompiendo aquel lenguaje que tu piel había dejado en mi. Así termino todo aquello y solo recuerdo tus besos abrazando mi cuello y sintiendo las ganas de vivir de nuevo en tu piel tan suave y esbelta.

Cuatro años después que descubrí el lenguaje de la piel me centre en un mundo diferente, hallando la compatibilidad de las palabras de amor y te halle de nuevo pero en otros brazos y feliz con las cicatrices de aquellas frases que nos habíamos dicho tiempo atrás las cuales nos habían causado tanto daño y nos habían separado de lo mas bello que hubiéramos formado tu y yo, pensaba que mi princesa mística que se había creado con la primera primavera de un cielo lleno de espinas; sonreía feliz y sin mi pero feliz eso me hacia sentir como héroe disfrazado que se sometía a noches de insomnio por verla así con esa sonrisa era algo gratificante al ver a la persona que haz amado y que aun amas que este feliz aunque no sea contigo. Pero no lo niego y si lo niego es absurdo me moría de celos al sentir nuestro lenguaje en otro cuerpo y no en el mío y decaí en el alcohol como un demente, solo pensaba en ella y miraba las estrellas fugaces en una lluvia radiante que me hacia volcar y volcar cada vez que su recuerdo pasaba como tren en una estación por mi mente y me golpeaba el pecho por haber dicho aquellas palabras tiempo atrás.
La princesa de primavera y el pintor bohemio no estaban juntos por sus actos egoístas y lo único que los unía después de no haber hablado durante tanto tiempo era aquel lenguaje místico que envolvía sus recuerdos reflejados en si por sentir todo en un mundo ficticio eso pensaba y me volvía loco después de cada copa; desde ese instante sentí que las frases palpadas en mi piel iban desapareciendo y sus recuerdos se esfumaban con el decir de dos o tres frases incoherentes y mi mente fue huyendo hasta sentirme en los brazos de la muerte por un amor , por un lenguaje que había cambiado mi vida y sin mas magia dormí por largo tiempo, descanse de ese lenguaje que me volvió loco después de haberla visto de nuevo.




Espero que te haya gustado y hayas visto que cada piel tiene un léxico diferente y lo interpreta de mil formas; cada vez que leas este pequeño cuento céntrate en el amor y en las ganas de ver a tu ser amado feliz y sentirás paz.

Rocco.





1 comentario:

  1. Me he quedado muda, en tantos sentidos...me he quedado muda de tal manera que ya no siento, y puede que esté muriendo o simplemente hibernando, esperemos a ver que nos dice el camino...y las estaciones venideras.

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